Apoyando a los niños y niñas a enfrentar cambios.

Apoyando a los niños y niñas a enfrentar cambios.

Todo está cambiando muy rápido, especialmente para madres, padres y otros cuidadores, lo que ha generado cambios y preocupaciones en el día a día. Para los niños y niñas, con o sin discapacidad, también es una situación nueva y se dan cuenta que algo está pasando. La Asistencia Educacional de BIENVALP, con ayuda de una Guía de la UNICEF, preparó estas orientaciones para mostrarte algunos cambios o reacciones esperables que pueden ocurrir en los niños y niñas durante la pandemia, para que así pueda entenderlos mejor, acompañarlos y contenerlos.

¡Todos los niños y niñas son únicos! Las expresiones que le presentamos a continuación son ejemplos, y puede que alguno de los cambios que le mostramos ya estén presentes en su vida. Lo importante es observar los cambios que surjan a partir de la situación que están viviendo, para saber cómo apoyarlos mejor.

0 a 2 años

• Problemas con el sueño, como despertar más seguido, dormir menos o aumento de pesadillas.

• Pueden aumentar o disminuir las ganas de comer.

• Aumenta la irritabilidad, que quiere decir que pueden llorar más que lo habitual o tener rabietas más seguidas a veces sin alguna razón muy clara.

• Aumento de su necesidad de estar contigo o con los adultos que lo cuidan.

2 a 3 años

• Problemas para dormir. Aumenta la irritabilidad, pueden aparecer miedos sin motivo o llantos que no entiendes por qué ocurren o que son de mucha intensidad en relación a la razón que los inicia.

• Aumento de su necesidad de estar contigo o con los adultos que lo cuidan.

• Pueden aparecer conductas que se llaman “regresivas”, eso quiere decir que vuelven a hacer cosas que hacían de más pequeños, como orinarse sin avisar o a hablar como bebés.

4 a 6 años

• Problemas para concentrarse.

• Realización de juegos o dibujos repetitivos. Realización de sonidos repetitivos.

• Falta de deseo de estar con otros niños.

¿Qué hacer?

Explicarle lo que está pasando, con un lenguaje que sea sencillo y pueda comprender según su edad o discapacidad. Es muy importante darle espacio para hacer preguntas o plantear temores.

Contenerlo abrazarlo, ponerse a su altura física, decirle que entiende cómo se siente. Seguramente usted está pasando por emociones parecidas, solo que tiene más formas de expresarlas.

Ayudar a los niños a “traducir” lo que sienten: eso significa ayudarlos a entender qué es eso que sienten, nombrar la emoción y relacionarlo con algo que le puede estar pasando. Para ello, ayuda mucho hacerlo con frases tranquilizadoras como “Siento que estás enojado porque quieres estar con tus amigos, y lo entiendo, ¿te gustaría que llamáramos al amigo que extrañas?”.

Construyan en familia unos acuerdos de convivencia: teniendo en cuenta que es un nuevo escenario, que puede ser que sean muchos días en casa y quizás son varias personas viviendo juntas, cada uno con sus tareas y responsabilidades.

Cuidar las rutinas diarias: es importante establecer rutinas diarias en la casa y es algo que puede ayudarle a los niños a sentirse seguros. Cuidar los horarios de sueño (¡los niños necesitan descansar!), mantener las horas de las comidas, y tener planificadas algunas actividades diarias. Pero también es importante estar abiertos a cambios en la rutina, si es que ve que los niños van necesitando otras cosas. Puede que haya días en que los niños solo necesiten jugar, leer un libro con usted o ver una película en familia. Y eso está bien. Lo importante es ver lo que su hijo o hija va necesitando, porque quizás se sienta más seguro y protegido con rutinas fijas o quizás lo que necesita es tiempo de juego libre o de conectarse con sus amigos por teléfono o virtualmente. Aquí le damos una idea de tabla entretenida, pero cada familia tiene sus propias rutinas y horarios.

Aquí te compartimos una infografía sobre las rutinas diarias que puedes realizar en familia, DESCARGUE AQUÍ.

En BienValp #NosCuidamosTodos #QuédateEnCasa